Tener la casa de tus sueños y, además, conseguir beneficios por alquiler vacacional en Tenerife es posible gracias a una fórmula que ha convertido las propiedades en Abama en interesantes oportunidades de inversión. Una de las preguntas más frecuentes entre quienes consideran comprar una segunda propiedad es también una de las más relevantes desde el punto de vista financiero: ¿qué ocurre cuando no estoy?
Cómo funciona el programa de gestión hotelera
La respuesta es una de las grandes ventajas del modelo de resort residencial frente a una segunda residencia convencional: tu propiedad puede seguir trabajando por ti con todas las garantías. Comunidades residenciales como Las Terrazas o Los Jardines de Abama se incorporan al programa de alquiler vacacional gestionado por Abama Hotels, de manera que, cuando el propietario no los ocupa, se comercializan como alojamiento de cinco estrellas dentro del resort. El propietario no tiene que preocuparse de nada: ni de la búsqueda de inquilinos, ni de la limpieza, ni del check-in, ni del mantenimiento. Todo queda en manos del equipo. Y todo le recibe en perfectas condiciones cuando regresa a su hogar a pasar sus vacaciones.
La gestión hotelera de Abama corre a cargo de MyWay Hotels&Resorts, un operador con una sólida trayectoria en el segmento de lujo. Su presencia en Tenerife incluye también el emblemático Gran Hotel Taoro en La Orotava, lo que habla de su capacidad para gestionar propiedades de alto nivel con los estándares que exige una clientela exigente e internacional. Contar con un operador hotelero profesional de este calibre no es un detalle menor. Significa que la comercialización, la atención al huésped, los servicios de conserjería, lavandería, transporte dentro del resort y la limpieza están garantizados con criterios de cinco estrellas. El resultado es una experiencia que fideliza al viajero y, con él, la demanda de alquiler que hace rentable la inversión del propietario.
Por otro lado, más allá de la rentabilidad por alquiler, pertenecer a un resort como Abama tiene un efecto sostenido sobre el valor del activo. La seguridad de una comunidad consolidada, los jardines subtropicales siempre cuidados, los más de 15 restaurantes —entre ellos el M.B con dos estrellas Michelin—, el campo de golf de Dave Thomas, el Tennis Centre o el spa Sandára Wellness & Spa: todo ese ecosistema de servicios rodea y protege la inversión, diferenciándola radicalmente de cualquier otro apartamento.
Comprar una propiedad en Abama no es solo adquirir un lugar donde escapar y descansar sino también una manera de recibir los beneficios por alquiler vacacional en Tenerife. Es un activo respaldado por una marca, una infraestructura y una reputación que el mercado valora. Prueba de ello es el interés que está suscitando la nueva fase residencial que se lanzará a partir de 2026. Apúntate a la lista de acceso prioritario y permítete estar entre los primeros en conocer todos los detalles.