Crédito fotográfico: Turismo de Guía de Isora
Si elegiste comprar una propiedad en Tenerife porque estás enamorado de la identidad cultural de esta increíble isla europea, sabrás que el Carnaval en Canarias es mucho más que una fiesta: es una expresión colectiva de identidad, memoria y creatividad popular. Un conjunto de tradiciones que va mucho más allá de las internacionalmente reconocidas y multitudinarias fiestas de Santa Cruz de Tenerife. Entre febrero y marzo, según el calendario lunar, estas fechas transforman cada rincón de las islas en un escenario donde tradición y presente dialogan sin complejos. Hoy en nuestro blog queremos contarte cómo en Guía de Isora, junto a Abama Resort, ese diálogo toma forma en una celebración singular que fue rescatada hace 10 años con el objetivo de poner en valor el lado más crítico y satírico del carnaval. Hoy queremos contarte la curiosa historia de la “Quema de El Lucas”.
Y es que lejos de los grandes desfiles y escenarios, el Lucas representa el espíritu más ancestral del Carnaval isorano. Una tradición que estuvo a punto de desaparecer y que, gracias al impulso de un grupo de jóvenes del municipio —hoy organizados como la Asociación Sociocultural Guerguera—, fue recuperada y celebra este 2026 su décimo aniversario.
Un carnaval de sátira y crítica
El Lucas es una figura que representa a un fraile inmoral, Fray Lucas, un personaje popular del siglo XVIII conocido por su inmoralidad. En esta peculiar tradición, un muñeco que le representa es quemado públicamente como forma de condenar sus pecados y su inmoralidad. Este tipo de rituales festivos que mezclan la hoguera con la sátira, la artesanía popular y la participación vecinal son muy comunes en otras zonas del mediterráneo y en la península ibérica en distintos formatos que, incluso, pueden llegar a alcanzar la excelencia artística como ocurre con Las Fallas en Valencia. Elaborado con la colaboración de vecinos y vestido con ropas viejas y enseres reciclados, la Quema de El Lucas terminó cayendo en el olvido con el paso del tiempo, desplazado por formatos más contemporáneos y globales de celebración.
Fue precisamente esa pérdida la que llevó a un grupo de jóvenes isoranos a investigar, preguntar a los mayores, rescatar testimonios y reconstruir la esencia del personaje pero adaptado a la sensibilidad actual. Una de las claves del éxito de esta tradición recuperada ha sido su enfoque intergeneracional. El rescate del Lucas no se limita a un único día de Carnaval: a lo largo de la temporada se organizan actividades como concursos escolares para fomentar que niños y jóvenes conozcan, comprendan y hagan suya esta expresión cultural hasta decidir cuál es la mejor versión que debe llevarse a la hoguera.
Si te apetece vivir el Carnaval desde una perspectiva diferente, asistir a la Quema de El Lucas es una invitación a descubrir la Canarias más auténtica, donde la fiesta no se consume, sino que se comparte. Un plan cultural que permite entender mejor la historia del lugar, su gente y su manera de celebrar. Su décimo aniversario es una muestra de cómo las comunidades que cuidan su cultura construyen territorios con alma. Y es precisamente esa autenticidad la que inspira a la comunidad residencial de Abama, comprometida fuertemente con la identidad cultural de Guía de Isora y Tenerife. Porque comprar una propiedad en Tenerife como lugar para vivir, invertir o pasar largas temporadas es pasar a formar parte de una historia que sigue escribiéndose en un diálogo entre pasado y futuro, este año, planifica una escapada para conocer al “malvado” Lucas y participar de esta “quema” que deja atrás todo lo malo para abrazar valores que nos hacen mejores.