Adquirir una residencia de lujo en Tenerife también significa tener al alcance siglos de historia isleña, condensados en un solo lugar. Si quieres sumergirte en un lugar increíble, en una casa señorial donde el tiempo parece que nunca pasó, hoy en nuestro blog te proponemos un plan que no puedes perderte. Y es que a poco más de media hora de Abama, en el corazón de La Orotava, se encuentra el Conjunto Histórico Casa de los Balcones, una de las joyas arquitectónicas más reconocibles de Canarias y un destino que merece una mañana en familia, lejos del bullicio, entre madera de tea y patios cargados de buganvillas.
La construcción de esta casa señorial comenzó en 1632 y se prolongó hasta 1670, en plena época de esplendor agrícola y comercial de La Orotava. Conocida también como Casa Méndez-Fonseca por sus primeros propietarios, debe su nombre a los célebres balcones de madera tallada que asoman tanto a la fachada como al patio interior, realizados en pino canario y tea, y que se han conservado prácticamente intactos desde su origen. Tras pasar por distintas familias e incluso por personajes vinculados al ejército canario, la casa lleva varias generaciones en manos de la familia Machado, que ha cuidado cada rincón con el mismo respeto con el que se conserva una pieza de museo y que hoy en día permite que este excepcional enclave pueda visitarse.
Lo más singular de la Casa de los Balcones es que ha mantenido sus estancias tal y como se encontraban en origen, lo que la convierte en un testimonio fiel de cómo vivía la burguesía canaria siglos atrás. Recorrer su salón, su cocina o su alcoba es adentrarse en un siglo XVII reconstruido con mobiliario, cuadros, cerámicas y libros de época, en una experiencia muy distinta a la de cualquier museo convencional. La casa es, además, considerada el principal referente del calado canario, una delicada técnica de bordado que consiste en deshilar la tela tensada en un bastidor, y dedica una sala completa a mostrar piezas de esta artesanía que ha definido la identidad textil del archipiélago durante generaciones. Junto al calado, la confección de los trajes típicos y las ropas de mago de Canarias ocupa también un lugar central, conectando esta visita con esa misma tradición popular que anima cada romería y baile de magos del verano canario.
La Orotava, un lugar que merece tiempo
La Casa de los Balcones no está sola: forma parte de un conjunto de residencias señoriales construidas entre los siglos XVI y XVII que conviven en el centro histórico de La Orotava, entre ellas están la casa Eladia Machado y el Palacio Lercaro, hoy convertido también en espacio cultural y declarado Bien de Interés Cultural. Pasear por estas calles empedradas, con sus fachadas blasonadas y sus jardines repletos de vegetación subtropical, es una forma perfecta de completar la visita, dejando tiempo para descubrir también la Plaza del Ayuntamiento o los jardines del Marquesado de la Quinta Roja, muy cerca de allí.
Para quienes disfrutan de tener una residencia de lujo en Tenerife en propiedad y pueden venir en cualquier momento del año, La Orotava ofrece además un aliciente añadido en ciertas fechas, como las célebres alfombras de flores y tierra volcánica, elaboradas con motivo del Corpus Christi, que cada año transforman las calles del municipio en auténticas obras de arte efímero. Organizar una salida a la Casa de los Balcones es, en definitiva, una manera sencilla y enriquecedora de combinar el descanso en Abama Resort con una escapada cultural local. Pocas excursiones permiten condimentar una mañana de paseo con tanta historia, artesanía y tradición en un espacio tan reducido.